
Con este número 49, Timbre publica su tercera edición como revista digital nativa. Lo que comenzó como una transición hacia un nuevo formato empieza a consolidarse como una publicación digital, con un archivo creciente de artículos y un espacio virtual para compartir nuevas aproximaciones a la filatelia costarricense y regional.
Los cinco artículos de esta edición abordan temas variados, pero comparten un mismo punto de partida: una pieza filatélica que presenta una incógnita e invita a indagar en la historia. El resultado puede ser más preguntas que respuestas, pero, al final, busca aportar al conocimiento especializado de la filatelia nacional e internacional.
Abrimos con “Mophila: Año Internacional de la Juventud 1985”. Esta es una sección recurrente de Timbre. Le agradecemos al señor Álvaro Castro-Harrigan por compartir tantas piezas, la gran mayoría de las cuales son únicas y contribuyen al estudio y al coleccionismo de la filatelia moderna del país.
En “In Alajuelita wird Deutsch gesprochen: Se habla alemán en Alajuelita”, una tarjeta postal relacionada con esta comunidad conduce a una historia inesperada. El artículo recuerda que los documentos postales no solo permiten estudiar tarifas, rutas o marcas, sino también rastrear personas, idiomas y vínculos que forman parte de nuestra historia.
“Islas de la Bahía y sus cancelaciones, 1890-1980: un estudio postal” amplía la mirada sobre la filatelia regional, específicamente la de Honduras y sus islas del Caribe. A través del estudio de sobres y sus cancelaciones, el artículo recorre noventa años de historia postal y muestra el valor de identificar, ordenar y documentar estas marcas para comprender la evolución de los servicios postales en un área tan particular como la insular.
Esta edición incluye, además, “Una reflexión sobre los resultados de Costa Rica en Boston 2026”. El artículo analiza los puntajes obtenidos por las participaciones costarricenses en la exposición, sin pretender sustituir la retroalimentación que el jurado entrega a cada expositor. La intención es formular preguntas útiles para comprender mejor esos resultados e identificar posibles áreas de mejora.
Finalmente, “De ‘VISADA’ a ‘VISADO’: el misterio de la correspondencia salida de la Isla de San Lucas” parte de una diferencia aparentemente menor entre dos marcas postales para investigar los controles aplicados a la correspondencia que salía de la colonia penal. También es un ejemplo de cómo la investigación filatélica avanza: reuniendo piezas, contrastando fuentes y diferenciando cuidadosamente lo que puede demostrarse de lo que aún permanece como hipótesis.
Quiero aprovechar también estas palabras para felicitar al colega Fernán Pacheco por la publicación del número 432 de Repertorio Filatélico Costarricense. Dar continuidad al esfuerzo editorial iniciado por el señor Fred O’Neill (†) es una forma de reconocer la huella que dejó en nuestra filatelia. Al mismo tiempo, nos permite seguir accediendo a nuevas contribuciones de Fernán, reconocido experto en timbres fiscales. La continuidad de publicaciones como esta fortalece a toda la comunidad filatélica nacional.
Este número confirma el propósito de Timbre: servir como un espacio para estudiar, documentar y compartir la filatelia costarricense y regional. El formato digital nos permite ampliar el acceso a estos contenidos y construir, número a número, una fuente de consulta que preserve tanto las piezas como las historias que estas permiten contar.
Dr. Francisco Pérez
Editor
fran@resourci.com